Nostalgia, del poeta peruano José Santos Chocano
RINCÓN DE LA POESÍA
Nostalgia, del poeta peruano José Santos Chocano
Hace ya diez años
que recorro el mundo.
¡He vivido poco!
¡Me he cansado mucho!
Quien vive de prisa no vive de veras,
quien no echa raíces no puede dar frutos.
Ser río que recorre, ser nube que pasa,
sin dejar recuerdo ni rastro ninguno,
es triste y más triste para quien se siente
nube en lo elevado, río en lo profundo.
Quisiera ser árbol mejor que ser ave,
quisiera ser leño mejor que ser humo;
y al viaje que cansa
prefiero terruño;
la ciudad nativa con sus campanarios,
arcaicos balcones, portales vetustos
y calles estrechas, como si las casas
tampoco quisieran separarse mucho...
Estoy en la orilla
de un sendero abrupto.
Miro la serpiente de la carretera
que en cada montaña da vueltas a un nudo;
y entonces comprendo que el camino es largo,
que el terreno es brusco,
que la cuesta es ardua,
que el paisaje es mustio...
¡Señor! ¡Ya me canso de viajar! ¡Ya siento
nostalgia, ya ansío descansar muy junto
de los míos!... Todos rodearán mi asiento
para que les diga mis penas y mis triunfos;
y yo, a la manera del que recorriera
un álbum de cromos, contaré con gusto
las mil y una noches de mis aventuras
y acabaré en esta frase de infortunio:
—¡He vivido poco!
¡Me he cansado mucho!
La Crisis del Estado y la indiferencia ciudadana y de los partidos
LA CRISIS DEL ESTADO Y LA INDIFERENCIA CIUDADANA Y DE LOS PARTIDOS
Lorenzo Gutiérrez Agudelo.
Analista Social – Politólogo
Los que habitamos este país sentimos hoy la certeza moral de que la República esta abocada a un instante crucial en su destino y comprendemos que solo podrá salvarla un aliento de grandeza de quienes tienen el deber y la obligación de hacerlo, bien como gobernantes, voceros de los partidos, grupos políticos, sociedad civil, estamento judicial, sector industrial y empresarial.
El ex presidente Carlos Lleras Restrepo, en sus escritos en Nueva Frontera, hablaba de un país “descuadernado”, y no es para menos, cuando la estructura del Estado es impregnada y atacada por el paramilitarismo, guerrilla, narcotráfico, corrupción administrativa, desplazados, emigración de compatriotas en la búsqueda de un mejor mañana, una justicia tímida, pero vigorosa y fuerte para débiles, manilarga y ancha para los poderosos y lo más grave, no se vislumbran soluciones sociales, por cuanto parece que es más importante solucionar el trasporte de los congresistas, que la deserción escolar de centenares de niños y jóvenes que no pueden iniciar el año escolar por las dificultades económicas de sus familias.
Pero lo más lamentable, lo que produce desazón, inquietud, pesadumbre, es la indiferencia ciudadana, la apatía total en una sociedad que parece se ha acostumbrado a convivir dentro del escándalo y la corrupción, qué indiferencia frente al descubrimiento y escabrosas revelaciones sobre las masacres de miles de colombianos y apropiación de tierras a manos de los grupos paramilitares, de los secuestrados por las FARC, que día a día se pudren en la selva y manigua colombiana, qué incuria frente a los tres millones de desplazados, abandonados por el Estado y sus congéneres, por el único pecado de ser pobres y humildes, qué impasibilidad frente a los 300.000 deudores hipotecarios que están a punto de perder sus viviendas frente a un sistema financiero arrogante y prepotente, que anualmente ocupan las páginas de los periódicos con sus exageradas ganancias, que dejadez frente a la deserción escolar, de millones de niños que no pueden acceder a la instrucción primaria, por la falta de recursos económicos de sus familiares aumentando la fuerza del mercado laboral informal en las esquinas y semáforos de las grandes ciudades, qué abulia frente al recorte presupuestal de las universidades públicas, en detrimento de la calidad de la educación, qué indolencia frente a la descarada corrupción estatal, que al principio origina titulares de prensa y de medios televisivos, pero con el transcurso del tiempo, las argucias jurídicas e irrespetuoso tráfico de influencias, terminan los procesos con la figuras jurídicas de la prescripción y preclusión y lo mas lamentable, la justicia(llámese fiscalía) desplazándose al exterior para recibir información de quienes han timado y defraudado el erario público a través de comisiones e incumplimientos contractuales.
Se requiere con urgencia un gran acuerdo nacional, lo que ayer fue posible, no tiene porque dejar de serlo en horas como las de hoy. No puede interrumpirse la continuidad del espíritu de los colombianos. Que se dé una gran cruzada, para que, limpios los corazones de odio, libres las mentes de prejuicios, frente a los ojos de la sociedad, alta y sola, la suerte del país sea distinta y se preserve el futuro de las próximas generaciones.
Si la sociedad se calla, si se esconde, si no exigen la unión de sus dirigentes, si no se levantan a decir qué es lo que el pueblo colombiano quiere y exige realmente, no se sorprendan de que los sustituyan las manifestaciones de los oportunistas y las conspiraciones de los ambiciosos.
No se debe olvidar que una minoría audaz puede y ha logrado muchas veces cambiar el curso de la historia por la indiferencia de la sociedad civil. Y a todas éstas, la pregunta que se formula sería:
¿Cuál es el programa del partido liberal, diferente a buscar acuerdos y alianzas para obtener unas curules, que si bien, a veces es interesante y valedero, mucho más lo es el programa ideológico y de reivindicación social, si se aspira a ganar el favor popular. Es la hora del cambio y de los grandes retos, actuando con humildad y con sentido de patria.
Carlos Lozano y Lozano
EFEMÉRIDES LIBERALES.
Febrero 13 de 1952, bajo las ruedas del tren que circulaba por la sabana de Bogotá, murió, en una crisis existencial, el expresidente de Colombia, Carlos Lozano y Lozano, hijo del reconocido internacionalista Fabio Lozano Torrijos.
Lozano fue Ministro de Gobierno, de Educación y de Relaciones Exteriores. Gran penalista, historiador y estudioso de nuestra realidad nacional. Nació en Fusagasugá, departamento de Cundinamarca, pero se vinculó al Tolima. Fue uno de los más brillantes hombres de la segunda república Liberal. Escribió un texto maravilloso que debiera ser de obligatoria lectura para todos los Liberales de Colombia: “Por qué soy Liberal”, que claridad ideológica y conceptual, como entendía lo que significaba ser Liberal, sin oportunismos, sin la búsqueda de contratos o puestos y sin querer enriquecerse con el erario público; este escrito es una guía espiritual que me tomé la libertad de reproducirlo en el libro
¿Y Ud. Por qué es Liberal?, que se consigue, gratis, en la página del Partido Liberal: www.partidoliberal.org.co
Esas dictaduras amigas
COMENTARIO POLÍTICO
Esas dictaduras amigas
por Ignacio Ramonet
¿Túnez, una dictadura? ¿Egipto, una dictadura? Al ver cómo los medios de comunicación se regodean ahora con la palabra “dictadura” aplicada al Túnez de Ben Ali y al Egipto de Mubarak, los franceses se han tenido que preguntar si habían leído u oído bien. ¿Acaso no son estos mismos medios de comunicación y estos mismos periodistas los que han estado, durante décadas, martilleándonos con que estos dos “países amigos” eran “Estados moderados”? ¿El despreciable término “dictadura”, en el mundo arabomusulmán, no estaba reservado exclusivamente (tras la eliminación de la “terrible tiranía” de Sadam Hussein en Irak) al régimen iraní? ¿Entonces qué ocurre? ¿Es que hay otras dictaduras en esa región? ¿Nos las habrán escondido los medios de comunicación de nuestra ejemplar democracia?
Sea como fuere, ése es una de las primeras revelaciones que le debemos al sublevado pueblo de Túnez. Su prodigiosa victoria ha liberado a los europeos de la “retórica de hipocresía y de disimulo” en vigor en nuestras cancillerías y en nuestros medios de comunicación. Obligados a desenmascararse, éstos hacen como que descubren lo que nosotros ya sabíamos desde hacía mucho tiempo [1], que las “dictaduras amigas” no son más que regímenes de opresión. Con respecto al tema, los medios de comunicación tan sólo han seguido la “línea oficial”: cerrar los ojos o mirar hacia otro lado, confirmando así la idea de que la prensa tan sólo es libre para con los débiles y los pueblos aislados. ¿Acaso Nicolas Sarkozy no ha tenido el aplomo de afirmar, a propósito del sistema mafioso del clan Ben Ali-Trabelsi, que en Túnez, “había una desesperanza, un sufrimiento, un sentimiento de asfixia de los que, hay que reconocerlo, no habíamos tomado conciencia de su dimensión”.
" No habíamos tomado conciencia de su dimensión"... En 23 años... A pesar de la presencia en el lugar de los servicios diplomáticos más prolíficos comparados con cualquier otro país del mundo... A pesar de la colaboración en todos los ámbitos de la seguridad (policía, gendarmería, inteligencia...). A pesar de las estancias regulares de los responsables políticos y mediáticos que han establecido allí, sin complejos, su lugar de vacaciones [2]... A pesar de la presencia en Francia de dirigentes exiliados de la oposición tunecina, mantenidos al margen, como apestados, por parte de las autoridades francesas y a los que prácticamente se les ha prohibido el acceso, durante décadas, a los grandes medios de comunicación... ¡Cómo ha degenerado la democracia!
En realidad, estos regímenes autoritarios han estado (y continúan estando) bajo la complaciente protección de las democracias europeas en perjuicio de sus propios valores y con el pretexto de que constituían una defensa contra el islamismo radical [3]. Se trata del mismo argumento cínico que, en la época de la Guerra Fría, utilizó Occidente para apoyar a las dictaduras militares en Europa (España, Portugal, Grecia, Turquía) y en América Latina, con la pretensión de impedir de este modo la llegada del comunismo al poder.
Qué formidable lección han dado las sociedades árabes sublevadas a aquellos que, en Europa, no los describían más que en términos maniqueos: es decir, como masas dóciles sometidas a corruptos sátrapas orientales, o como muchedumbres histéricas poseídas por el fanatismo religioso. En cambio, surgen de pronto, en las pantallas de nuestros ordenadores o de nuestros televisores (cf. el admirable trabajo de Al Jazeera), preocupados por el progreso social, en absoluto obsesionados por la cuestión religiosa, ávidos de libertad, hartos de la corrupción, mientras denuncian las desigualdades y reclaman la democracia para todos, sin excepciones.
Lejos de las caricaturas binarias, estos pueblos no constituyen una suerte de "excepción árabe", sino que se asemejan, en sus aspiraciones políticas, al resto de sociedades urbanas modernas ilustradas. Una tercera parte de los tunecinos y casi una cuarta parte de los egipcios navegan regularmente por Internet. Como afirma Moulay Hicham El Alaoui: "Los nuevos movimientos ya no están marcados por los antiguos antagonismos como el antiimperialismo, el anticolonialismo o el antisecularismo. Las manifestaciones de Túnez y El Cairo están desprovistas de cualquier simbolismo religioso. Es una ruptura generacional que refuta la tesis de la excepcionalidad árabe. Además, son las nuevas tecnologías de comunicación las que alientan estos movimientos. Éstos proponen una nueva versión de la sociedad civil en la que el rechazo al autoritarismo va de la mano del rechazo a la corrupción [4]".
Gracias sobre todo a las redes sociales digitales, las sociedades, tanto en Túnez como en Egipto, se han movilizado a una gran velocidad y han sido capaces de hacer tambalear el poder en un tiempo récord. Antes incluso de que los movimientos tuvieran ocasión de "madurar" y de favorecer en su seno la emergencia de nuevos dirigentes. Se trata de uno de los pocos casos en los que, sin líder, sin organización dirigente y sin programa, la simple dinámica de la exasperación de las masas ha bastado para hacer triunfar una revolución.
Es un momento frágil y sin duda las potencias ya están trabajando, sobre todo en Egipto, para arreglar la situación de modo que "todo cambie para que no cambie nada", según el antiguo adagio de Il Gattopardo . Estos pueblos que conquistan sus libertades no deben olvidar el consejo de Balzac: "Se acabará con la prensa como se acaba con un pueblo: concediéndole la libertad [5]". Las "democracias de vigilancia" tienen infinitamente más habilidad para domesticar, con toda legitimidad, a un pueblo que las antiguas dictaduras. Pero esto no justifica en absoluto su mantenimiento. Ni debe sofocar el fervor de derrocar a una tiranía.
La caída de la dictadura tunecina ha sido tan rápida que los otros pueblos magrebíes y árabes han llegado a la conclusión de que estas autocracias -entre las más antiguas del mundo- se encontraban, en realidad, profundamente carcomidas y no eran más que "tigres de papel". La tesis se ha demostrado con el caso de Egipto.
Por lo que este impresionante levantamiento de los pueblos árabes hace pensar inevitablemente en la gran proliferación de revoluciones a través de Europa en 1848: en Jordania, Yemen, Argelia, Siria, Arabia Saudí, Sudán y Marruecos.
En este último país, una monarquía absoluta en la que el resultado de las "elecciones" (siempre amañadas) continúa siendo determinado por el soberano, que designa según su criterio a los ministros llamados "de soberanía", varias decenas de familias cercanas al trono siguen acaparando las principales riquezas [6]. Los cables difundidos por WikiLeaks han revelado que en el país la corrupción alcanza niveles asombrosos de indecencia, más elevados que en el Túnez de Ben Ali, y que las redes mafiosas tenían todas como único origen el Palacio. Un país en el que la práctica de la tortura está generalizada y la censura de la prensa es constante-
Sin embargo, del mismo modo que el Túnez de Ben Ali, esta "dictadura amiga" se beneficia de una enorme indulgencia tanto en nuestros medios de comunicación como entre la mayoría de nuestros responsables políticos [7]. Éstos minimizan los signos que muestran el comienzo de un "contagio" de la revuelta. Ya se han inmolado a lo bonzo cuatro personas. Se han producido varias manifestaciones de solidaridad con las revueltas de Túnez y de Egipto en Tánger, en Fez y en Rabat [8]. Presas del pánico, las autoridades han decidido preventivamente subvencionar los productos de primera necesidad para evitar las "revueltas del pan". Importantes contingentes de tropas habrían sido retirados del Sahara Occidental y dirigidos a toda prisa hacia Rabat y Casablanca. El rey Mohammed VI y algunos colaboradores se habrían trasladado expresamente a Francia, el fin de semana del 29 de enero, para consultar a expertos en materia de mantenimiento del orden del Ministerio del Interior francés [9].
Aunque las autoridades desmienten estas dos últimas informaciones, es evidente que la sociedad marroquí sigue con exaltación los acontecimientos de Túnez y de Egipto. Dispuesta a unirse al arrebato de fervor revolucionario para deshacerse por fin del yugo feudal, y a pedir cuentas a todos aquellos que, en Europa y durante décadas, fueron cómplices de las "dictaduras amigas".
Notas:
(1)Véase, por ejemplo, Jacqueline Boucher, "La sociedad tunecina privada de la palabra", e Ignacio Ramonet, "Main de fer en Tunisie", Le Monde diplomatique . Respectivamente, febrero de 1996 y julio/agosto de 1996.
(2) Al mismo tiempo que Mohammed Bouazizi se inmoló prendiéndose fuego el 17 de diciembre de 2010, que la insurrección se expandía a todo el conjunto del país y que decenas de tunecinos rebeldes caían por las balas de la represión de Ben Ali, para el alcalde de París, Bertrand Delanoé, y la ministra de Asuntos Exteriores, Michèle Alliot-Marie, era perfectamente normal celebrar alegremente la noche de Navidad en Túnez.
(3) Al mismo tiempo, y sin plantearse aparentemente la contradicción, Washington y sus aliados europeos apoyan el régimen teocrático y tiránico de Arabia Saudí, principal foco oficial del islamismo más obscurantista y más expansionista.
(4) http://www.medelu.org/spip.php ?article710
(5) Honoré de Balzac, Monografía de la prensa parisina: los periodistas , Comunicación Social Ediciones y Publicaciones, 2009.
(6) Léase Ignacio Ramonet, "El polvorín Marruecos", Le Monde Diplomatique en español , septiembre de 2008.
(7) Desde Nicolas Sarkozy hasta Ségolène Royal, pasando por Dominique Strauss-Kahn que posee un « riad » en Marrakech, varios dirigentes políticos franceses no han tenido ningún escrúpulo a la hora de visitar esta "dictadura amiga" durante las recientes vacaciones de fin de año.
(8) El País, 30 de enero de 2011 http://www.elpais.com/../Manifestaciones/Tanger/Rabat
(9) Léase País , 30 de enero de 2011 http://www.elpais.com/..Mohamed/VI/va/vacaciones .. y Pierre Haski, "Le discret voyage du roi du Maroc dans son château de l'Oise", Rue89 , 29 de enero de 2011. http://www.rue89.com/..le-roi-du-maroc-en-voyage-discret...188096
Debates Públicos, Quién es Quién
COMENTARIO ECONÓMICO
Debates Públicos, Quién es Quién
César González Muñoz
Hace un par de semanas acudí como invitado a un programa radial en vivo (Hora 20, Caracol); se habló de los costos de los servicios financieros en Colombia. Después del programa los cuatro invitados estuvimos de acuerdo en que habíamos tenido una conversación serena, en buen tono, ilustrativa. Las distintas perspectivas sobre el asunto pudieron llegar de manera ordenada a los oyentes. Sólo después supe que por lo menos dos los contertulios tienen relaciones contractuales como miembros o asesores del gobierno interno de instituciones financieras. Esa realidad no redujo necesariamente la calidad pedagógica de la conversación, pero los oyentes sí tienen el derecho de saber el alcance de los compromisos profesionales de los hablantes.
Es indispensable, en mi opinión, que quienes intervienen en los órganos de opinión revelen su conexión contractual directa con los procesos o entidades involucradas en el debate. Lo mismo vale para los columnistas de prensa y para quienes ofrecen declaraciones en los medios. Es claro que la gente experta en tal o cual cosa debe decir lo que sabe u opina, pero debe también revelar sus vínculos pertinentes. En el ambiente cultural abundan expertos que acompañan su sabiduría con compromisos que comprometen su libertad de criterio. Ello le hace daño a la cultura del debate y la deliberación. Abundan también los políticos profesionales, o en trance de serlo, que buscan réditos electorales torciéndole el pescuezo a la lógica o a la verdad.
En otro tema de interés público, la minería en ecosistemas protegidos, un comentarista deben aclarar si, por ejemplo, es miembro de una organización ambientalista, o si recibe o está buscando recibir emolumentos de una multinacional minera o de una campaña publicitaria a favor o en contra de algún proyecto minero en un páramo. El primer responsable de revelar sus intereses conexos es el propio comentarista.
Sobre el proyecto minero Angostura (oro y plata) en el páramo de Santurbán se ha agitado fuertemente el cotarro en los últimos meses. Desde mi condición de ciudadano de a pie, sin vínculo profesional conexo con el asunto, he aprendido que la pretensión de la compañía minera canadiense Greystar Resources es ilegal e inconveniente. Sé también que la manera como el Estado colombiano resuelva finalmente este conflicto ambiental va a producir un estado de cosas jurisprudencial que definirá el futuro de la industria minera en Colombia. Diversas notas de prensa en la Revista Virtual Razón Pública, Portafolio y muchos otros diarios y revistas, me han producido este convencimiento. Especialmente relevantes para mi información han sido las contribuciones de María Victoria Duque, Manuel Rodríguez Becerra, Guillermo Rudas Lleras, Orlando Beltrán, Andrés Hurtado García y Gonzalo Peña. Muchos otros expertos han metido baza útil en el tema.
A los argumentos ofrecidos contra Angostura por quienes conocen la ley, saben de medio ambiente y no tienen compromisos contractuales se le han sumado otros –tanto de procedencia institucional clara, como de origen opaco- que acusan a los opositores de ser enemigos de conceptos meritorios como el empleo, el desarrollo, el progreso, el crecimiento económico. En medio de todo se encuentra el propio Estado, cuyas vacilaciones frente a la aplicación de la ley originan graves incertidumbres en las comunidades y en los propios inversionistas. Ante la que parece un proyecto ilegal, ¿Por qué las autoridades recibieron el Estudio de Impacto Ambiental de Angostura presentado por Greystar?
La almendra está en que el gobierno decida si Angostura es ilegal o no. Muy pronto el Ministerio de Ambiente, etc. tendrá que pronunciarse. Sentará un precedente crucial, no sólo en minería sino en el carácter del Estado como protector del patrimonio ambiental.








